.:: Qué visitar en Paris
QUÉ VER EN PARIS:
La Torre Eiffel:
Visitada cada año por más de 6 millones de visitantes, la Torre Eiffel es el símbolo de Paris, su imagen más internacional y un orgullo para la ciudad, algo impensable hace más de cien años, cuando la torre se estaba construyendo pese a la fuerte oposición de los intelectuales y los parisinos de la calle. En cuanto a la vista decir que es de las mejores de Paris junto con la de la Torre Montparnasse (que tiene como ventaja la ausencia de largas colas y el hecho de que se hace en un edificio convencional donde el viento no asusta y la lluvia no incomoda) y la del Arco del Triunfo, muchísimo más bajo que la Torre Eiffel pero con una vista impresionantemente bella.
Por la noche la Torre Eiffel de Paris permanece siempre iluminada, y cada media hora (o una hora dependiendo de la época del año) luce por espacio de 10 minutos una iluminación centelleante que constituye un verdadero espectáculo, siendo posible presenciarlo desde cualquier lugar de Paris y sus alrededores.
Montmartre:
Montmartre se encuentra en el 18 arrondisment, es decir, el distrito número 18 de Paris, en la zona norte de la ciudad, y es uno de los barrios con mayor encanto, si no el que más, de la ciudad. Sus calles en cuesta, sus escaleras, y sus inconfundibles y acogedores cafés, hacen de Montmartre una cita inexcusable para el turista. Si bien todo el barrio es realmente bonito, la guinda nos la encontramos al llegar a la parte alta de la colina, a donde podemos acceder, bien dando un paseo por sus bonitos jardines y escaleras, o bien utilizando el funicular de Montmartre, que nos dejará a los mismos pies de la Basílica del Sagrado Corazón. También es posible subir por la parte de atrás de la colina, por sus empinadas y curvadas calles, llegando a la Place du Tertre.
Place du Tertre:
Situada detrás de la Basílica de Montmartre, la Plaza es un lugar siempre concurrido, principalmente por los turistas, aunque también por los parisinos, atraídos por esta Plaza mágica y sus animadas terrazas y su gran ambiente.
Tanto la plaza como sus calles adyacentes están llenas de tiendas de recuerdos y restaurantes tradicionales para todos los bolsillos, todo enfocado para recibir y ofrecer al visitante todo lo que necesita.
Aparte de la singular composición de la plaza, con restaurantes y terrazas por todos lados, destaca la presencia masivas de pintores, artistas urbanos que acuden allí a pintar la plaza, hacer retratos a todo aquel que lo desee o vender sus pinturas en plena calle. Precisamente esta afluencia de artistas hace que a Montmartre se le llame a menudo el “Barrio de los Pintores”.
La Basílica del Sagrado Corazón:
La Basílica está en pleno alto de la colina, desde donde la vista es realmente espectacular.
Sus orígenes datan de 1870; en aquel año Francia, en guerra con Alemania, no vivía su mejor momento, ya que parte de su territorio se hallaba ocupado por el enemigo y además las relaciones con el Vaticano no pasaban por su mejor momento.
Entonces se empiezan a achacar las desgracias del país más a un castigo de Dios que a una errónea política exterior, lo que se tradujo en la idea generalizada de que era necesario construir un templo para redimirse ante Dios y suplicar el perdón por las faltas cometidas.
De este modo, en 1872 el Cardenal Guibert aprueba la construcción de una iglesia, y elige Montmartre como lugar más apropiado para ellos. En 1873 la Asamblea Nacional aprueba el proyecto, y con ello se da luz verde de forma definitiva a la construcción de la iglesia.
En 1919, la iglesia se consagra como Basílica, lo que la convierte en lugar de peregrinaje, un santuario que atrae cada año a miles de peregrinos de toda Francia y el mundo entero.
Como curiosidad, destacar que la construcción se realizó con dinero obtenidos con colectas en toda Francia, estando los nombres de los donantes, muchos de ellos modestos, inscritos en la piedra de la Basílica.
El Arco del Triunfo y Los Campos Elíseos:
Es, después de la Torre Eiffel, el monumento más representativo de la ciudad de París, y al igual que la Torre, impresiona bastante más al verlo en realidad que al verlo en una fotografía.
El Arco está situado en la Plaza de la Estrella, Place de l´étoile, punto de partida de varias avenidas importantes de París, entre ellas la más célebre de la ciudad y quizás también la más célebre del mundo, la avenida de los Campos Elíseos.
La avenida es un lugar siempre concurrido y abarrotado de gente, y es el lugar favorito de los parisinos para comprar, ir al cine o tomar algo en una de sus terrazas, siempre completas de turistas. Aquí está el famoso Lido de París, un gran número de cines y un sinfín de galerías comerciales, restaurantes y hoteles.
En los Campos Elíseos todo está enfocado al visitante y el ocio, e incluso una visita a uno de sus concesionarios de coches es interesante, ya que todos los que se encuentran están siempre atestados de curiosos admirando los distintos prototipos o coches de época y de diseño que se exponen allí.
Las terrazas están siempre completas y es difícil encontrar sitio, y si se encuentra hay que tener cuidado con lo que se pide y mirar la carta antes, ya que por ejemplo el precio de una cerveza ronda o supera (dependiendo de la marca) los 6 €, con lo cual sobretodo si se va con niños es como para pensárselo dos veces antes de sentarse.
Por la noche, como no podía ser de otra forma, en los Campos Elíseos y alrededores es posible encontrar discotecas, y además los cines suelen abrir hasta tarde, por lo que también es un lugar animado cuando se pone el sol.
En cuanto a los orígenes del Arco del Triunfo, tienen lugar en 1806, cuando el entonces emperador Napoleón Bonaparte decidió construirlo como homenaje a sus ejércitos. El arco tiene una altura de 50 metros, y la anchura es de 45 metros. En las paredes inferiores del Arco, que se pueden observar cruzando al centro de la plaza por unos accesos subterráneos, están grabados los nombres de muchos generales y batallas en los que participaron tropas francesas. También se construyó allí la Tumba del Soldado Desconocido al acabar la I Guerra Mundial en 1919, y no es difícil encontrar a veteranos de la Segunda Guerra Mundial con sus uniformes y banderas acudiendo allí no se sabe bien si a homenajear y recordar a sus compañeros caídos o a recibir el homenaje y reconocimiento general.
La Iglesia de la Madeleine:
Situada muy cerca de la Plaza de la Concordia (Concorde), en una zona muy comercial de alto standing (al lado de la calle Faubourgs Saint-Honoré, una de las calles más comerciales y glamurosas de París), la Iglesia de la Madeleine llama muchísimo la atención por su arquitectura en forma de templo clásico griego.
La construcción comenzó allá por 1764 por Contant d´Ivry, siendo luego reconstruida con planos de Guillaume Couture (1777), aunque a causa de la Revolución Francesa las obras se interrumpieron de 1790 a 1805 y en 1806 La Madeleine se transformó en Templo homenaje a la Gran Armada, función que tuvo hasta que se acabó de construir el Arco del Triunfo, que la relevó en esa función.
En 1842 volvió a ser iglesia católica, función que continúa representando en la actualidad.
La Madeleine se sale de todos los tópicos de iglesia occidental, ya que cuando alguien pasea y la encuentra por azar, no descubre que es una iglesia hasta que no accede a su interior, debido a su arquitectura griega.
El interior de La Madeleine de Paris no es tan interesante como el exterior, pero merece la pena como mínimo subir sus escaleras para contemplar desde allí la Rue Royal, con Concorde y el Obelisco al fondo, teniendo ante nosotros una de las imágenes más bellas que automáticamente retendremos para siempre en nuestra memoria.
La Catedral de Notre-Dame:
Es la iglesia más conocida de París sin duda alguna, siendo la obra por excelencia representativa del estilo gótico a nivel mundial.
Su privilegiada situación, bordeada por el Sena y con jardines por delante y por detrás, hacen que la catedral pueda ser observada en su totalidad con total comodidad para el visitante, que podrá inmortalizar su visita con bellas fotografías desde cualquiera de los puentes que cruzan el río, desde su jardín delantero, con las dos torres principales presidiendo la imagen, desde un lateral, pudiendo destacar la expresividad de sus célebres gárgolas, o desde la parte de atrás, donde destacan las altas agujas que coronan su “tejado”.
La construcción de la catedral de Notre-Dame se llevó a cabo entre los siglos 12 y 14 (de 1163 a 1345 concretamente), y el proyecto es de Maurice de Sully.
El interior sin duda no es tan impresionante como el exterior para el inexperto en arte, pero resulta ciertamente impresionante entrar a la catedral y ponerse en el pasillo central de la iglesia cara al altar, observando toda su grandeza e inmensidad.
Existe un museo con un tesoro en su sacristía, al que se accede desde el interior de la iglesia.
La Catedral de Notre-Dame está situada en un marco incomparable, con el Sena
acompañando el perfil de la iglesia
Si podemos elegir día y hora para efectuar nuestra visita a Notre-Dame, puede resultar interesante hacerla el sábado a las 14:30, ya que en ese momento se efectúa una visita guiada totalmente gratuita en lengua española.
La catedral tiene planta de cruz latina, una fachada de 40 metros de ancha, una longitud de 130 metros, y una altura máxima de 69 metros
Para los amantes de la estadística, decir que la catedral contiene 5 naves, 37 capillas, 3 rosetones con 13,5 metros de diámetro cada uno y un total de 113 vidrieras.
Pigalle:
Aunque se puede visitar de día, y la visita puede resultar curiosa, a Pigalle hay que ir de noche, que es cuando el barrio está de verdad animado, y aunque no estemos atraídos por la cantidad de establecimientos que ofrecen espectáculos eróticos y similares, el espectáculo de luces al más puro estilo \\\"Las Vegas\\\" resulta llamativo.
Pigalle se encuentra al norte de París, muy cerca de Montmartre, así que una buena opción puede ser visitar el Sagrado Corazón de Montmartre por la tarde aún con buena luz, disfrutar del atardecer en lo alto de la colina, cenar en la Place du Tertre disfrutando de un ambiente sin igual y luego bajar dando un paseo hasta Pigalle, donde podemos tomar algo en cualquiera de sus pubs o discotecas, o por qué no, hacer como miles de turistas hacen todos los años, entrar al archifamoso Moulin Rouge y disfrutar del famoso \\\"French Cancan\\\" y de un espectáculo único en el mundo.
Moulin Rouge aparte, la visita al barrio de Pigalle de noche es casi obligada, siendo sin duda la zona más transitada de Paris cuando se pone el sol, más incluso que los Campos Elíseos, y si vamos en coche o taxi no debería extrañarnos quedar atrapados en mitad de un atasco rodeados por coches de parisinos en busca de diversión y de autocares repletos de turistas venidos de todos los lugares del mundo.
El Barrio Latino:
Situado a escasos metros de Notre Dame, cruzando el Sena, es uno de los lugares más animados sobre todo en la tarde-noche parisina. Lo forman una serie de pequeñas calles y callejuelas donde no hay más que bares y restaurantes de todos los lugares del mundo y para todos los bolsillos, pudiendo tener en pocos metros distintos restaurantes griegos, italianos, chinos o japoneses, y pubs irlandeses junto a típicos pubs al más típico estilo fashion parisino. Sin la menor duda, el Barrio latino es uno de los pocos lugares donde se puede comer barato en Paris, aunque hay que decir que la calidad casi siempre es acorde con el precio, así que si lo que queremos es probar las exquisiteces de la comida francesa mejor es probar en otro sitio, ya que en el Barrio Latino la mayoría de restaurantes ofrece comida sin más para que el turista se quite el hambre, y aunque la mayoría ofrecen una calidad aceptable hay otros restaurantes donde aspectos básicos como la atención al cliente e incluso la higiene simplemente no están presentes; por fortuna estos son los menos, así que nohay que asustarse, pero si se puede conviene echar un vistazo a los platos de los clientes antes de sentarse, y no mirar solo la carta y los precios.
Visita imprescindible que se puede hacer aprovechando una jornada con visita a Notre Dame, que podría estar asimismo precedida de un paseo por Bouburg (barrio donde se encuentra el moderno Centro de Arte Pompidou), muy cercano así mismo al espectacular Ayuntamiento de Paris (no hay más que seguir los carteles de \\\"Hôtel de Ville\\\" para encontrarlo) y a la explanada de Châtelet.
El Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou:
Más conocido como \\\"Centro Pompidou\\\", fué inaugurado en 1977, y aunque concebido cuando el presidente era en Francia George Pompidou, este falleció antes de poder verlo terminado, siendo su sucesor, Giscard D´Estaing quien lo inauguró.
El Centro es un enorme museo de arte contemporáneo, y en su anterior se realizan multitud de exposiciones de todo tipo, representaciones teatrales, y está dotado con una enorme biblioteca pública con capacidad para más de 2000 personas.
Lo más llamativo del Centro Pompidou no es la gran cantidad de obras de arte modernas que alberga ni todas las actividades que se pueden encontrar en su interior, sino que el gran interés del centro, sobretodo para los visitantes, es el edificio en sí, un edificio moderno diseñado por los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers, que destaca por su apariencia semi-industrial y el hecho de que sus elementos funcionales, como escaleras, conductos de agua, de aire, etc... están situados en el exterior del edificio, dejando un interior diáfano donde se puede aprovechar cada metro cuadrado del interior. Este hecho es el que le da su apariencia característica, con una fachada principal donde destacan las escaleras mecánicas que cruzan la fachada de un lado a otro, y la parte posterior, donde están todos los tubos de diferentes conducciones y suministros, que están pintados de vivos colores.
Precisamente este aspecto, tan innovador y chocante en los años 70, hizo que fuese muy criticado al chocar enormemente con la estética clásica y romántica de las calles y edificios parisinos, pero a día de hoy es de los edificios más queridos por los parisinos, y de los más visitados por los turistas.
La Opera de Paris (conocida como Opera Garnier, o como \\\"La Opera Antigua\\\", ya que existe una nueva en la histórica Plaza de la Bastilla) es uno de los edificios más bellos y representativos de París, resultando impresionante su vista desde la isleta central de la Plaza de la Opera, siempre llena de turistas y aficionados (también profesionales) a la fotografía, donde se encuentran los accesos al metro.
La Opera de Paris:
La Opera se sitúa como elemento central en la Plaza de la Opera, a la que da nombre, y se encuentra muy cercana al Museo del Louvre, que está a tan solo 10 minutos de paseo por la Avenida de la Opera, una de las pocas de Paris que no tiene ningún árbol plantado por expreso deseo de Napoleón III, quien temía ser disparado desde las ventanas de los edificios laterales, ocultas por las ramas y hojas.
Más que un lugar para disfrutar de la ópera, el edificio era un lugar de prestigio, un círculo elitista donde burguesía y aristocracia acudían a lucirse, y es que aún hoy en día la Opera de Paris sigue impresionando por su monumentalidad, su espléndida escalera de entrada y su suntuosa decoración sobrecargada de dorados y candelabros. También, aparte de la magnífica escalera, la escena es digna de destacar, sobretodo su sorprendente cúpula decorada con unas magníficas pinturas obra de Chagall. La impresionante galería que da a los balcones orientados a la Plaza de la Opera no es menos impresionante que el resto, y en la actualidad allí se celebran importantes fiestas, actos sociales y recepciones.
Hoy en día, el Palacio de la Opera de Garnier alberga sobretodo espectáculos de ballet, y solo en ocasiones especiales se representa allí alguna ópera clásica, ya que normalmente estas representaciones se efectúan en la nueva ópera, en Bastille, más práctica pero mucho menos espectacular. Para hacerse una idea de su monumentalidad, baste decir que su superficie es de 11.237 metros cuadrados.
La Défense:
Cuando a finales de la década de 1950 se inició la construcción del distrito de rascacielos de La Défense, era uno de los proyectos de ingeniería civil más ambiciosos del mundo. La primera gran estructura que se construyó fue el Centre des Nouvelle Industries et Technologies. La torre más alta es la Total Fina Elf Coupole, con 187 m. de altura.
El Grand Arche de la Défense, es la principal atracción de la zona, fue diseñado por el arquitecto danés Johan Otto von Spreckelsen. Está hecho en mármol blanco de Carrara, granito gris y cristal y sus medidas con de 110 m de lado.
La zona de la Défense constituye un hermoso paseo, no muy frecuentado por turistas, de 1 Km. a través de calles cosmopolitas y jardines llenos de obras de arte contemporáneos.
Place des Vosges y Le Marais:.
El Marais, el barrio que se extiende en la orilla derecha situada al norte de la Île Saint-Louis, era exactamente lo que su nombre indica: una ciénaga, hasta el siglo XIII se habilitó para el cultivo agrícola. A principios del siglo XVII, Enrique IV construyó la Place Royale o Place des Vosges, lo que convirtió la zona en el distrito residencial más elegante de París y atrajo a los aristócratas adinerados, que construyeron aquí lujosas mansiones.
La Plaza de los Vosges, inaugurada en el año 1612, es un conjunto de treinta y seis casas simétricas con arcadas en la planta baja, inclinados techos de pizarra y grandes buhardillas dispuestas alrededor de ésta. Solamente las casas más antiguas se construyeron con ladrillos para ahorrar tiempo, el resto se construyó en marcos de madera revestidos de argamasa y pintados para parecer ladrillos.
El escritor Victor Hugo vivió en el segundo piso del Hotel Rohan-Guéménée, al que se mudó un año después de la publicación de Notre-Dame de Paris. Actualmente la casa que ocupa el número 6 es el Museo Victor Hugo donde se alberga una impresionante colección de dibujos, retratos, documentos, fotografías y muebles del célebre escritor.
PARQUES Y JARDINES:
Jardin du Luxembourg. Jardines de Luxemburgo:
Todo el año es buen momento para darse un paseo por los Jardines de Luxemburgo. Las hermosas arboledas de castaños de este parque urbano han acogido a los parisinos leyendo, tomando sol o simplemente relajándose desde 1958. En este año se muda el Senado a esta palacio que se construyó en 1620 para Maria de Medicis, la esposa de Enrique IV.
Los jardines tienen muchas esculturas incluidos varios bustos de las reinas de Francia. Al este del Palacio se encuentra la Fontaine de Medicis, un largo estanque de estilo italiano. En el gran estanque, que se encuentra en el extremo opuesto, se pueden alquilar barquitos en miniatura para hacer regatas.
La actividad cultural de los jardines es amplia y tiene sede en el Museo de Luxemburgo y el Teatro del mismo nombre. El primero alberga exposiciones temporales y el segundo sirve de escenario para obras de verano. A 200 m. del teatro se encuentra un área de juegos de niños.
Entradas por: Boulevar St- Michel, Rue de Vaugirard y Rue de Guynemer.
Metro: Luxembourg, Odeón.
De 7:30 hasta la puesta de sol. De Abril a Octubre. De 8:00 hasta la puesta de sol. De Noviembre a Marzo. El espectáculo de marionetas lo hacen de 15:00 a 16:00 Miércoles, Sábados y Domingos.
Entrada Gratuita.
El Jardin des Plantes: (en francés «Jardín de las Plantas»)
es un jardín botánico abierto al público, se encuentra en París, en la V que se forma entre la Gran Mezquita, el Campus Universitario de Jussieu y el río Sena. Es parte integrante del Muséum national d\'histoire naturelle. Sus parterres a la francesa están bordeados por hileras de \"Plátanos de Indias\". A partir del mes de abril, los parterres están en flor. Las colecciones de flores cambian regularmente, totalizando unas mil variedades de plantas cultivadas.
Parc de la Villette:
Es el mayor parque de la capital francesa (25 hectáreas) y el segundo mayor espacio verde de la capital (tras el Cementerio de Père-Lachaise). La realización arquitectural del parque corrió a cargo de Bernard Tschumi, en 1982. Ocupa el lugar del viejo matadero y mercado de ganado de la ciudad.
El parque está salpicado por una trama de edificios rojos llamados Follies, que ponen una nota de color al parque y ofrecen numerosos servicios, como guardería, cafetería, talleres… El canal de l’Ourcq divide al parque en dos, y para conectar ambas partes del parque, existen dos pasarelas peatonales.
Numerosos edificios prestigiosos se encuentran en el Parc de la Villette, como por ejemplo el teatro Zénith, la Géode o la Cité de la musique. Las numerosas atracciones de las que dispone hacen de él un lugar de paseo muy agradable. Tiene una programación cultural muy variada a lo largo del año: exposiciones, teatro, conciertos, circo, cine al aire libre...
El Bosque de Vincennes:
El Bosque de Vincennes es el espacio verde más grande de París, con 995 hectáreas
Construcción en forma de flor en el Parque Floral del Bosque de Vincennes
El Bosque de Vincennes es el espacio verde más grande de la ciudad, con aproximadamente 995 hectáreas de superficie, y forma parte del 12º distrito, al este de la ciudad.
Desde el siglo XI el bosque fue utilizado como terreno de caza exclusivo de los sucesivos reyes. Durante el reinado de Felipe Augusto fue rodeado por una muralla de 12 km. y numerosas residencias reales fueron construidas en las proximidades, tales como el Castillo de Vincennes, antes de que fuera acondicionado como jardín por Luis XV, quien hizo público el acceso mediante seis puertas en la muralla.
El Bois de Boulogne:
Es un parque que se encuentra en el límite oeste del 16º arrondissement de París, cerca del suburbio de Boulogne-Billancourt.
El Bois de Boulogne tiene un área de 8.459 Km², dos veces y media más grande que Central Park de Nueva York, y 3.3 veces mayor que el Hyde Park de Londres.
En la parte norte del Bois se encuentra el Jardin d\'Acclimatation, un parque de atracciones y una reserva de animales. También es conocido por la presencia de prostitutas por la noche.
El Parque de Buttes-Chaumont:
Seguramente los románticos encontrarán en el parque de Buttes-Chaumont el lugar ideal para dejar volar sus emociones. Emplazado en la ladera de una escarpada colina ofrece grandes espacios arbolados, césped, la belleza de sus macizos florales y su principal atractivo: Un gran lago de dos hectáreas, en medio del cual se levanta un promontorio rocoso de 30 metros de altura coronado por el Templo de la Sibila.
Jardin des Tuileries:
Un jardín ubicado en un lugar excepcional, entre el Louvre y la plaza de la Concorde
Al principio, en el terreno de este jardín se encontraba la arcilla que servía para hacer las tejas de las casas parisinas, de ahí su nombre \'les Tuileries\' (de \'tuile\' que en francés significa \'teja\'). Fue creado en 1564 para Catherine de Médicis, al mismo tiempo que fue construido un palacio que ya no existe hoy en día. Representaba la aparición en la alta sociedad parisina de la costumbre del paseo público. En 1664, fue rediseñado por André le Nôtre, quien le añadió un amplio paseo central rodeado de parterres a la francesa. Además de las galerías de l\'Orangerie y del Jeu de Paume que alberga actualmente, el jardín por sí sólo representa un gran interés por sus numerosas esculturas que van de la época de Luis XIV hasta nuestros días. Para los más pequeños, este jardín también ofrece parques de recreo, estanques donde se pueden alquilar barquitas, paseos con ponis e incluso una gran feria durante los meses de verano.
Rue de Rivoli, 75001 Tel : +(33) 1 40 20 90 43
Los jardines del Trocadero:
Son la visita obligada de todos los turistas que quieran admirar la Torre Eiffel desde su mejor ángulo. Su punto remarcable es sin duda la Fuente de Varsovia, un conjunto de estanques en cascada que es realzado por un juego de luces al atardecer. Salpicados por una multitud de esculturas, a uno y otro lado de la fuente se extienden dos jardines \"a la inglesa\" donde gran cantidad de tilos, castaños, hayas y otros ejemplares, algunos muy añosos, ofrecen sombra y frescura a los turistas fatigados.
Disneyland Paris:
Aprovechando la estancia en París, es imprescindible acercarse a Disneyland París, al Reino de la Magia y la Fantasía y descubrir así, un aspecto más de la Francia moderna. Disneyland París se encuentra a 32 Km al este de la Ciudad de la Luz, en Marne-la-Valle, ocupando un área de aproximadamente 2,000 hectáreas en las que se distribuyen el Parque Temático, 6 hoteles, un \'pueblo\' de cabañas en medio de un bosque, restaurantes, bares y tiendas, además de Festival Disney y un campo de golf.
Llegar a Disneyland París, es muy fácil: en automóvil, tomando la salida 14 de la autopista A4 (París-Metz), siguiendo las señales claramente indicadas; en metro con la línea A del RER (Tren Expreso Regional), en un breve viaje de 45 minutos. Por otro lado, recientemente ha sido construida una nueva estación del Tren de Alta Velocidad (TGV) a unos pasos de la puerta de entrada a Disneyland París. Existe un servicio continuo y directo de autobuses (VEA) que comunican Disneyland París con los aeropuertos de Rossy/Charles de Gaulle y Orly. Los billetes se pueden adquirir en el momento de abordar el autobús o en las ventanillas de las terminales.
Paris