.:: Qué visitar en Pamplona
El visitante en Pamplona podrá aprovechar la oportunidad para descubrir la variada herencia cultural que en ella han dejado los diferentes pueblos que la han habitado, así como su condición de capital de reino de Navarra entre los siglos X y XVI y su marcado carácter medieval, que se aprecia al caminar por las calles de su Casco Viejo.
Es una ciudad que invita a pasear. Su configuración, dimensiones, sus numerosos parques y jardines y sus rincones cargados de encanto y de historia hacen que recorrerla a pie sea la mejor forma de descubrirla.
Cualquier lugar de partida es bueno pero quizás sea la Plaza del Castillo el más idóneo por ser el punto de conexión de la ciudad nueva con la vieja y por dar entrada y salida a la mayor parte de las calles del centro histórico de la ciudad. No en vano, a esta plaza, rodeada de hermosos edificios, algunos de los siglos XVII y XVIII con soportales y terrazas, se la conoce como el corazón de Pamplona.
A Pamplona también se la conoce con el nombre de ciudad verde debido a sus extensos y numerosos parques y jardines. La ciudad cuenta con más de tres millones de metros cuadrados de zona verde, esto hace de Pamplona una ciudad rodeada de espacios verdes que contribuyen notablemente a aumentar su calidad de vida.
Nuestra visita a la Pamplona monumental debe tener como punto de referencia la gran muralla que rodea a la ciudad y que fue reconstruida en los siglos XVI y XVIII. Transcurre paralela al río Arga y si caminamos junto a ella veremos hermosos espacios verdes y los mejores monumentos de la ciudad.
Otros monumentos de interés son el Ayuntamiento, con un hermosa fachada barroca del s. XVIII, el Seminario de San Juan Bautista (en su interior está el Museo de Sarrasate y el Archivo Municipal), los Archivos de Navarra, edificio de corte neoclásico que alberga una de las mejores colecciones de archivos de la Alta Edad Media, la Diputación Foral de Navarra, con las capillas de Santa Maria la Real, San Fermín y San Francisco Javier y sobre todo su espléndido Salón del Trono y el Salón del consejo de Gobierno. El Museo de Navarra es un hermoso edificio que se encuentra construido sobre un Hospital del s. XV, del que conserva una portada plateresca muy bonita. La Ciudadela es una fortificación con cinco baluartes, construida en el s. XVI, por orden de Felipe II, en cuyos salones se realizan exposiciones y conciertos.
El Monumento a los Fueros de Navarra, la Iglesia de San Nicolás y el Monumento a San Francisco de Asis, la Cámara de Comptos, el Museo Diocesano (donde podemos ver dos importantísimas reliquias, la del Lignum Crucis y la del Santo Sepulcro) son otros lugares de visita obligada. Por último, La Catedral de Santa María, de estilo gótico, es una de las catedrales más importantes de España. Su fachada, de estilo neoclásico, fue realizada por Ventura Rodríguez en el s. XVIII. Su claustro gótico está considerado como uno de los más perfectos y bellos de Europa. Merecen también mención especial el retablo del s. XV; La Adoración de los Magos; la Capilla de Barbanza, del s. XIV; la Fuente de Santa Cruz, con el Sepulcro de los Condes de Gades y la Puerta Preciosa.
Para descansar o simplemente pasear tenemos a nuestro alcance verdaderos parajes de ensueño, como el Parque de la Media Luna, situado junto al río Arga, el Parque de Tejera, en él podemos contemplar los torreones que flanquean uno de los extremos de la muralla y la plaza de Santa Maria la Real, recinto que alberga el Palacio del Arzobispo, de estilo barroco. Siguiendo la muralla y pasando por la Puerta de Zumalacárregui, una de las seis puertas de entrada a la ciudad, llegamos al Parque de Santo Domingo. Destacamos también por su amplitud y belleza el Parque de la Taconera.
En Pamplona son muy conocidos los burgos que forman parte del casco antiguo de la ciudad, como los de San Cenin, Navarrerias y San Nicolás. Estos burgos fueron tres poblados independientes y enfrentados entre sí hasta que a mediados del siglo XV, Carlos III, rey de Navarra, promulgó el privilegio de la Unión, fuero que significó la paz y unión de estos tres burgos. Asociadas a a cada burgo podemos contemplar hermosas iglesias, que también competían entre sí: San Cenín, San Nicolás y Santo Domingo. En la Basílica de esta última se encuentra la tumba de San Ignacio.
Qué visitar en Pamplona:
Antiguo seminario de San Juan Bautista: El antiguo Seminario de San Juan Bautista, en Pamplona, alberga en su interior el Museo de Sarrasate y el Archivo Municipal, donde se conserva el privilegio dado por Alfonso el Batallador los francos del Burgos de Cenín en 1129. Destaca su portada barroca.
Archivo de Navarra: El Archivo de Navarra, en Pamplona, es un bello edificio interesante tanto a nivel histórico como artístico. Destacan los documentos originales más antiguos, datados de 1836.
Ayuntamiento: El Ayuntamiento de Pamplona se construyó en el año 1752 sobre las ruinas del anterior, que databa del siglo XV. El edificio fue derruido en 1951 y sólo se conserva de entonces la fachada barroca.
Basílica de San Ignacio: La Basílica de San Ignacio es un interesante edificio pamplonica de estilo churrigueresco. Está situada junto a la antigua fortaleza, en el lugar donde fue herido el santo.
Camara de Comptos: La Cámara de Comptos de Pamplona es un interesante edificio a nivel histórico y artístico que conserva aún parte de su fábrica primitiva de 1364. Es una encantadora casita de estilo gótico del siglo.
Casa del Condestable: La Casa-Torre del Condestable situada en la calle Mayor número 2, en Pamplona es un monumento de gran valor arquitectónico y es considerado como Bien de Interés Cultural. Estructura señorial que fue habitada por los nobles de Pamplona.
Catedral de Pamplona: El actual edificio se levantó sobre las ruinas del anterior templo románico, derruido en el siglo XIV. Esta catedral se divide en tres naves de estilo gótico. La nave central alberga el mausoleo de Carlos III el Noble y de su esposa doña Leonor. La portada de la catedral es neoclásica, mientras que el interior es gótico.
Convento de Agustinas Recoletas: La primera ciudad que inaugura el camino compostelano es Pamplona. La historia le ha dejado en herencia una gran riqueza arquitectónica tanto religiosa como civil. El convento de Agustinas Recoletas, está datado en 1624. La parte frontal del Convento a la que se accede desde la Plaza de Recoletas, es prototipo de la arquitectura carmelita. Es una estructura rectangular de tres alturas en cuyos laterales se perciben grandes pilastras. A lo alto es coronada por un frontón triangular. En la parte inferior, de acceso a la construcción permanece una arquería formada por tres arcos de medio punto. Sobre la puerta se conserva la imagen de la Inmaculada Concepción, obra del escultor Miguel López de Ganuza. En el interior destacan los dos escudos que delimitan la ventana que ilumina el coro.
Diputación: El edificio de la Diputación en Pamplona es un interesante edificio a nivel histórico y artístico. Fue construido en 1851 por el arquitecto José de Nagusía Destacan en su interior el salón del trono y un cuadro de Goya.
Edificio sito en la calle General Chinchilla Nº 7: Los edificios nobles de la ciudad de Pamplona vienen representados por la construcción que se levanta en la calle General Chinchilla número 7 de la ciudad. Es prototipo de obra burguesa formada por cuatro plantas que conjugan materiales como el sillar rústico, madera, hierro y pizarra. Presenta dos torreones, uno de los cuales tiene forma troncocónica y otro cilíndrica. En uno de sus laterales, encontramos un pequeño jardín.
Fuentes: Las fuentes de Pamplona son cinco, construidas a finales del siglo XVIII como consecuencia de la traída de aguas a la ciudad. Se conservan cuatro de ellas y constituyen auténticas joyas del mobiliario urbano. Son \\\\\\\"Las fuentes de Paret\\\\\\\", pues fueron diseñadas por el pintor Luis Paret en 1788. Están ubicadas en las plazas del Consejo y Recoletas y son de corte neoclásico
Fuerte Alfonso XII (Monte de San Cristóbal): El Fuerte de Alfonso XII, también conocido como Monte de San Cristóbal, es una fortaleza que corona la legendaria montaña del Iruñerri en Pamplona. La fortaleza está protegida por un profundo foso que rodea todo el castillo
Fuerte Principal: Un lugar clave en el recorrido por el casco viejo es el Fuerte o Fortificación Principal, recinto militar en forma de pentágono de ingenio renacentista y rodeada de un muro de piedra.
Hospital de la Misericordia: El Hospital pamplonica de Nuestra Señora de la Misericordia se construyó en el siglo XVI y actualmente alberga el Museo de Navarra. Es de estilo originariamente plateresco.
Iglesia de San Lorenzo:La Iglesia de San Lorenzo de Pamplona es de estilo neoclásico. Destaca en su interior una capilla barroca dedicada a San Fermín.
Iglesia de San Miguel: La parroquia de San Miguel de Pamplona es famosa por el retablo mayor que alberga en su interior. Es una pieza excepcional de Pedro González, de San Pedro originaria del siglo XVI.
Iglesia de San Nicolás: La iglesia pamplonica de San Nicolás es originaria del siglo XIII y presenta un estilo de transición al gótico.
Iglesia de San Saturnino: Tiene una sola nave cubierta con bóveda de crucería. El ábside consta de tres capillas, además existen otras dos que son la base de los torreones. La entrada principal está precedida por un pórtico cubierto de bóvedas góticas. Los capiteles de la puerta representan escenas de la infancia de Jesús y de la Pasión. Tiene aspecto de fortaleza ya que sirvió para defender la ciudad. Tiene un pozo de donde, según cuenta la tradición, San Saturnino sacó el agua para bautizar a los primeros cristianos de Pamplona.
Iglesia de Santo Domingo: La Iglesia de Santo Domingo de Pamplona es un edificio interesante a nivel histórico y artístico. Fue construida durante el siglo XVI y presenta un estilo gótico tardío.
La Ciudadela: Fue realizada por el ingeniero militar italiano Fratín, se empezó a construir en 1571 y se terminó en 1648. Es de forma estrellada, contaba con 5 baluartes de los que sólo se conservan tres Tiene dos puertas de acceso. En el siglo XVIII fue cárcel y en ella estuvieron presos personajes tan ilustres como el conde de Floridablanca. Está inspirada en la ciudadela de Amberes, fue ordenada construir por Felipe II.
Las Murallas de Pamplona: El casco antiguo de Pamplona conserva la histórica Muralla del municipio perteneciente a los siglo XVI y XVIII. Recorre la ciudad acompañada paralelamente del río Arga. Siguiendo esta construcción, que en su momento sirvió para la defensa y protección de la ciudad encontramos los edificios históricos más importantes de Pamplona.
Palacio Real: Está enclavado en la capital de Navarra y forma parte del patrimonio histórico-artístico de la ciudad y del resto de Navarra.
Puente de la Magdalena: El Puente de origen medieval de la Magdalena forma parte de sendero urbano de Pamplona, atravesado por los peregrinos que van llegando a la ciudad. De estructura en piedra presenta grandes arcos semicirculares.
Puente de Miluce: Se trata de una construcción romana o del último medievo. Tuvo que ser reformado en el siglo XIX.
Puente de San Pedro: Es una típica construcción de origen romano formado por tres arcos de medio punto y fuerte estructura de piedra. Desde el Barrio de San Pedro accedemos a la parte alta de la ciudad.
Parques y Jardines:
Está en marcha la segunda fase del inventario de arbolado urbano. En la primera fase se inventariaron unos 24.000 árboles viarios, se espera una cifra final de árboles que rondará los 80.000 repartidos por calles, plazas, ríos, caminos y espacios públicos. Corresponden a 275 variedades, lo que supone una de las mayores (seguramente la mayor) biodiversidad especifica del arbolado urbano en España.
Las especies más abundantes son arces, plátanos, almez, álamos, aligustres, fresnos, tilos, tulipaneros, falsas acacias, carpes... y cedros, cipreses y pinos entre las coníferas pero también hay sequoias, piceas y ginkgos.
De este modo, junto a árboles autóctonos hay otros más exóticos, y al lado de ejemplares de reciente plantación aparecen otros centenarios que hacen de Pamplona una ciudad privilegiada en lo que a lugares de esparcimiento se refiere.
Parque de La Taconera: Es un parque romántico de estilo francés, y el más antiguo de Pamplona, pues en los planos de 1719 ya aparece como espacio arbolado. Posee una vegetación muy variada con árboles antiguos y exóticos. Está rodeado por parte de las murallas que rodeaban la ciudad y en sus fosos alberga un minizoo donde conviven ciervos, cabras, ardillas, conejos, tortugas, faisanes, pavos, patos, cisnes y otras especies. Además conserva elementos ornamentales como el busto de Hilarión Eslava, una estatua de Julián Gayarre, la estatua de la Mari Blanca, una arquería gótica y el portal de San Nicolás, construido en 1666 y trasladado a los jardines en 1929. En su lado norte, el parque dispone de un mirador con una buena panorámica de algunos barrios de Pamplona, y en su interior cuenta con un café.
Parque de Larraina y Parque de Antoniutti: El parque Larraina es la prolongación natural del de la Taconera y tiene excelentes vistas sobre el río Arga. Contiguo a él está el de Antoniutti, un parque muy arbolado y fresco que cuenta con una pista de patinaje, un parque infantil y una pista de skate. A la entrada del Parque, junto al estanque de los patos se encuentra el portal de la Taconera, construido entre 1641 y 1666 se demolió en 1905 y fue reconstruido en el año 2002.
Parque Vuelta del Castillo y Parque de Ciudadela: Es el más extenso de la ciudad y también el mejor circuito de footing. Es de estilo inglés, con grandes hileras de árboles y amplias campas que algunos aficionados utilizan para jugar al fútbol. También dispone de dos sendas peatonales y en su lado este alberga amplio parking. La Vuelta del Castillo circunda la Ciudadela cuyos fosos también cuentan con un impecable césped y permiten la práctica deportiva gracias a la existencia de un frontón y de itinerarios por los que correr o simplemente pasear.
Por su parte, el interior de la Ciudadela es un parque muy tranquilo, que sólo está abierto durante el día y en el que está prohibida la circulación de todo tipo de vehículos, incluidas las bicicletas. La fortaleza dispone de pequeños árboles y de un césped muy cuidado que también alberga modernas esculturas. Además, el parque combina su uso recreativo con el de recinto cultural, ya que los antiguos edificios militares son normalmente sede de exposiciones y muestras culturales.
Dentro de la Ciudadela se conservan los tres edificios que conformaron el recinto militar del actual parque, los más antiguos, el Polvorín,y el Pabellón de Mixtos, de finales del XVIII es la Sala de Armas. Merece la pena cruzar el Puente de Socorro con sus diferentes puertas, que une la Ciudadela con el parque de la Vuelta del Castillo
Parque Media Luna y Parque de Tejería: El Parque de la Media Luna debe su nombre a su diseño en forma de luna menguante. Ajardinado a principios de siglo, es de estilo romántico y dispone de excelentes vistas sobre el río Arga y las huertas de la Magdalena. Dispone de un estanque con peces, pista de patinaje, y se trata de una zona muy tranquila y arbolado con diferentes especies entre las que destacan algunas sequoias. También contiene un monumento al violinista Pablo Sarasate y un café con terraza.
Muy próximo está el Parque de Tejería, situado entre la bajada de Labrit y el río Arga, en las faldas de las murallas. Tiene un circuito peatonal que concluye en el puente medieval de la Magdalena, desde el que se puede acceder al Parque de Irubide. Al otro lado de la Cuesta de Labrit, permite acceder por césped al Portal de Zumalacárregui que da entrada a la parte vieja de la ciudad
Parque de Yamaguchi: Es símbolo de las buenas relaciones que Pamplona mantiene con la ciudad nipona de Yamaguchi, con la que está hermanada. Se trata de una gran zona verde, con elementos ornamentales propios de la cultura japonesa, como vistosas fuentes y un estanque con puente y cascada. Dispone de numerosas especies de árboles, algunos traidos de la ciudad nipona que también contribuyó en la realización del parque, inaugurado en julio de 1997.
Monte de San Cristóbal: Comparten la titularidad Pamplona y los pueblos vecinos. Desde su cima, 860 metros, se domina la ciudad, y se puede acceder andando por una senda arbolada. En su parte superior conserva un fuerte. Existe un proyecto para convertirlo en parque.
Al igual que estos, el resto de parques y zonas de esparcimiento tienen un gran valor vegetal y paisajístico y todos ellos invitan al paseo y al descanso, al igual que la extensa zona de huertas que tiene Pamplona en torno al río Arga y que sólo están a unos 300 metros del centro de la ciudad.
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