.:: Restaurantes en Oviedo: dónde comer y cocina típica de Oviedo
La gastronomía asturiana es uno de los grandes atractivos de la región. Tapeo, cocina de guisanderas, platos típicos, renovadores, ambiente de sidrerías, vinacotecas y delicatessens, todo se aúna en la capital para mayor gloria del buen comer asturiano.
Cada 19 de octubre es tradición en Oviedo la celebración de El Desarme. Una cita histórica para conmemorar el triunfo de las tropas isabelinas sobre las del general Sanz durante la guerra Carlista. Se supone que, como celebración de la victoria, a los soldados se les premió con una copiosa comida. La celebración se remonta un siglo atrás y tiene un menú específico, un tanto pesado y obligado para todos los restaurantes. Los comensales (que reservan mesa con bastante antelación) sólo quieren comer los tres platos establecidos para esta fecha: garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche. Otro plato típico en Oviedo es la carne gobernada. Carne que puede ser de chamón, sazonada, con cebolla y vino, “gobernada” con mucho tiento para dejarla dorada y tierna, acompañada de patatas fritas y pimientos morrones.
Oviedo es el lugar más idóneo para probar la excepcional calidad de los productos con denominación de origen en el Principado, como la carne roxa o los quesos artesanos de su geografía: Cabrales, Gamoneu, Afuera l Pitu, Ahumado de Pría, quesu de los Beyos, de Porrúa y un largo etcétera relativo a la gran mancha quesera que es Asturias. Otros productos de alta calidad resultan ser los pescados y mariscos que se subastan en las lonjas asturianas, así como las multicolores piezas de una huerta muy surtida.
El plato rey en Oviedo, como en el resto de Asturias, sigue siendo la fabada, con sus fabes de la granja y su compangu, compuesto por morcilla, lacón, tocino y chorizo. Para regar tantas delicias, y para "bajar la comida", la sidra sigue siendo la bebida número uno: tonificante, diurética y digestiva.
La excelente repostería es uno de los puntos fuertes de la ciudad, destacando los archiconocidos carbayones, unos riquísimos pasteles hechos a base de hojaldre y una masa de almendra, huevos y azúcar, preparada con una copita de jerez dulce y gotas de limón. Otros dulces dignos de mención son los picatostes, los frixuelos –especie de crêpes-, les casadielles –pasteles de hojaldre rellenos de nuez- o el arroz con leche, cubierto de una capa de azúcar cristalizado y quemado. La repostería tiene su colofón en los refinados bombones de Peñalba y los populares moscovitas, unas exquisitas pastas de té con baño de chocolate.
Oviedo