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Guía de Guadalajara
de Turismo y Ocio
 Guadalajara
Martes, 29 de Julio de 2014

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.:: Qué visitar en Guadalajara





Palacios renacentistas, puentes califales, iglesias y conventos cristianos convergen en está apenas conocida ciudad castellano-manchega. Pasear por sus calles descubriendo a cada paso vestigios de una ciudad milenaria que a buen seguro no defraudará a los visitantes que se acerquen a conocerla.

Alcázar Real: En el extremo norte de la ciudad antigua, sobre el barranco del Alamín, cerca del Palacio del Infantado y enfrente de la Iglesia de los Remedios, se levanta el antiguo Álcazar Real de Guadalajara. Las ruinas actuales datan del siglo XIII, aunque no se descarta que en el mismo emplazamiento hubiera existido una fortaleza árabe.
Ayuntamiento: En la plaza Mayor se encuentra el actual edificio del Ayuntamiento, de 1906. El revoco actual acentúa el estilo ecléctico de su fachada y contrasta con el hierro forjado de su campanario.

Fundación de la Condesa de la Vega del Pozo: Los tres edificios de esta fundación benéfica, destinados a asilo, ocupados actualmente por el Colegio de las Adoratrices, se ordenan en torno a dos ejes perpendiculares. En el edificio principal destaca el gran patio central, interior, y su portada monumental, de piedra caliza, sobre la fachada de ladrillo tostado, con influencias renacentistas.

Palacio de Dávalos: Este palacio fue edificado a comienzos del siglo XVI por Hernando de Ávalos Carrión. Ha sido restaurado y reconstruido recientemente y alberga ahora la Biblioteca Pública Provincial. Destacan en esta obra el patio, de estilo renacentista alcarreño, y la portada, que representa un torneo entre dos caballeros, símbolos de la nobleza y del sentido del honor de la familia fundadora.

Diputación Provincial: Desde la plaza del Jardinillo, por la izquierda, siguiendo la calle Juan Bautista Topete, se llega a la plaza Moreno y al palacio de la Diputación Provincial. Este palacio fue construido entre 1880 y 1883 por los arquitectos José Marañón y José de Aspiunza.

El jardín delantero y el podio sobre el que se levanta el edificio contribuyen a destacar esta obra. La fachada principal, adelantada, marca con estilo académico el carácter oficial del edificio. En el interior, las dependencias se distribuyen en torno a un patio central neomudéjar.

Palacio de la Condesa de la Vega del Pozo: Desde la capilla de Luis de Lucena, subiendo la cuesta de San Miguel, se alcanza pronto la plaza de Beladíez, a espaldas de la Diputación Provincial. En el lado sur de esta plaza se encuentra el palacio de los condes de la Vega del Pozo y la capilla aneja de San Sebastián, que hoy pertenecen al colegio de los Hermanos Maristas.

El estado actual del palacio y de la capilla se debe a la intervención, en torno a 1887, del arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, que reformó y amplio un antiguo edificio. El conjunto muestra el estilo ecléctico y brillante de su autor. Destacan la torre de la capilla y su portada, rematada por un magnífico relieve que representa el martirio de San Sebastián..

En el edificio principal se ha conservado el patio del antiguo edificio, construido en el siglo XVI, que repite el modelo renacentista alcarreño.

Desde la plaza de Beladíez, por la calle de San Esteban, se entra en un barrio de calles estrechas, cuyo trazado, medieval, es paralelo al de la antigua muralla.

Palacio de la Cotilla: La primera construcción de este palacio se remonta al siglo XVII, según revelan todavía las columnas del patio, que siguen el modelo alcarreño.

A fines del siglo XIX, sus propietarios eran los marqueses de Villamejor, Ana de Torres e Ignacio de Figueroa, padres del conde de Romanones. De aquella época se conserva el Salón Chino, decorado todavía con el papel pintado original, según el estilo de la dinastía Qing, cuya rareza en España le otorga un valor excepcional.

Palacio del Infantado: Los contrastes abundan en la fachada del palacio: entre la traza gótica inicial y las ventanas renacentistas; entre los vanos de la galería superior y el gran muro de fortaleza del cuerpo bajo, cuya solidez acentúan las cabezas de los clavos de piedra; entre este muro esquemático y la complicadísima portada, marco sucesivo de los emblemas de la familia y del constructor; finalmente, sobre la piedra ocre, al caer la tarde, queda el contraste entre las luces y las sombras.

No menos valor tiene el Patio de los Leones, en el interior. Se compone de dos galerías, formadas por arcos rebajados de tres centros: en la inferior, predomina el motivo compuesto por los leones enfrentados; en la superior, el de los grifos, animales mitológicos. La galería baja, inicialmente, estaba sostenida por columnas helicoidales, como las del piso alto. En 1571, esas columnas fueron sustituidas por las actuales, de estilo dórico, al mismo tiempo que se levantaba más de un metro todo el suelo del patio.

La mayor parte de la decoración interior del palacio ha desaparecido, destruida en el incendio de 1936. Pueden visitarse todavía las salas bajas, decoradas por el artista italiano Rómulo Cincinato entre 1578 y 1580. Durante muchos años el palacio ha sido sede de la Biblioteca Provincial. El Archivo Histórico Provincial y el Museo Provincial se encuentran aquí.
Puente califal sobre el río Henares: El Puente sobre el río Henares, alguna vez atribuido a Roma, es inicialmente obra árabe del siglo X, aunque muy transformado por intervenciones posteriores, en los siglos XII y XIII, XV y XVI.
El Puente, fue destruido en gran parte durante la Guerra de Sucesión. Su reconstrucción fue obra de Carlos III en la segunda mitad del siglo XVIIII.

Puente de Bejanque: Hasta mediados del siglo XIX, Guadalajara conservó las murallas medievales, las viejas defensas contra las guerras y las epidemias.

Los restos de las murallas de Guadalajara pueden localizarse en los barrancos del Coquín y del Alamín. De sus puertas sólo queda este lienzo en la plaza de Bejanque, recientemente recuperado. Puede fecharse en el siglo XIV.
La plaza de Bejanque también se llama de la Olma. Todavía conserva un viejísimo y alto olmo en su centro, uno de los pocos que han sobrevivido en Castilla al ataque de la grafiosis.

Torreón de Alvar Fañéz de Minaya: El nombre de este torreón recuerda la leyenda de la reconquista de Guadalajara por Alvar Fáñez de Minaya en 1085.

Es una torre pentagonal, probablemente del siglo XIV, que defendía una de las puertas de la ciudad, llamada también Puerta de la Feria o del Cristo de la Feria. Su fachada posterior es abierta, para evitar que el enemigo pudiera hacerse fuerte en ella si lograba conquistarla.

Torreón de Alamín: La torre y el puente del Alamín constituyen un conjunto de especial interés. El Alamín es el barrio extramuros que desde época medieval se asienta al otro lado del barranco del mismo nombre, al Este de la ciudad.
A fines del siglo XIII, el puente fue edificado, o reedificado, por la infanta Isabel, señora de Guadalajara, y por su hermana Beatriz, con el fin de facilitar el acceso al convento de San Bernardo que ellas mismas habían fundado al otro lado del barranco. La torre, que defendía el puente, es de planta cuadrada, de tres pisos cubiertos por bóvedas de ladrillo.
La torre del Alamín alberga ahora una exposición permanente sobre la ciudad medieval. Una maqueta explica el emplazamiento defensivo de Guadalajara, entre dos barrancos, y muestra su antigua trama viaria, de calles estrechas adaptadas a las curvas de nivel.

Capilla de Luis de Lucena: En la cuesta de San Miguel, que sube desde Santa María hacia el centro de la ciudad, se encuentra uno de los edificios más interesantes de Guadalajara, una obra maestra de la arquitectura en ladrillo: la capilla funeraria de Luis de Lucena, también llamada de los Urbina o de Nuestra Señora de los Angeles.

En el exterior de la capilla de Lucena, unas torrecillas cilíndricas, bajo un extraño alero, simulan una obra militar. Se trata, probablemente, según Herrera Casado, de una referencia a la Fortaleza de la Fe o, tal vez, según Muñoz Jiménez, al Templo de Salomón.

El interior exhibe un estilo no menos caprichoso: en las pilastras, que introducen una mezcla de dórico y jónico, y en la tribuna que acoge la escalera de caracol que sube al piso superior. Las bóvedas, pintadas probablemente por Rómulo Cincinato, que también trabajó en el palacio del Infantado, desarrollan un programa iconográfico de características erasmistas y simbólicas.
Concatedral de Santa María: La iglesia concatedral de Santa María de la Fuente, se encuentra en la plaza del mismo nombre, a un lado de la calle Doctor Santiago Ramón y Cajal.

En esta iglesia, cuyo origen se remonta a fines del siglo XIII o principios del XIV, se suceden tres estilos principales: el mudéjar, que define las puertas de ladrillo, con arcos de herradura apuntados, y la torre, inicialmente exenta; el estilo renacentista, incorporado a principios del siglo XVI, en el pórtico, con característicos capiteles alcarreños, y, finalmente, el barroco, en la bóveda interior.

En el interior de Santa María, de tres naves con arcos apuntados, muy transformado, se suceden las capillas, lápidas, altares y otras obras de arte, entre las que destaca el retablo policromado, que trazó fray Francisco Mir en 1624.
Convento de Carmelitas de San José: Cerca de Santa María, en la calle Ingeniero Mariño, sobrevive el convento de Carmelitas de San José (Carmelitas de Abajo), construido a partir de 1625, según trazas del arquitecto carmelita fray Alberto de la Madre de Dios.

En la fachada de la iglesia, a izquierda y a derecha, los escudos de los fundadores del convento, Frías y Mendoza; en la portada del convento, figura el escudo del Carmelo.

Convento de la Piedad: En la antigua calle de Santa Clara, hoy Teniente Figueroa, se halla el conjunto formado por el palacio del caballero Antonio de Mendoza y la iglesia de la Piedad, hoy rehabilitado como Instituto de Bachillerato Liceo Caracense. El palacio fue proyectado por Lorenzo Vázquez y construido en torno a 1510. Años después, Brianda de Mendoza estableció en el edificio una comunidad de religiosas franciscanas, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad. A partir de 1525 comenzó la edificación de la iglesia, bajo la dirección de Alonso de Covarrubias.

Convento del Carmen: Al sur de la plaza del Jardinillo, por la derecha, se llega hasta la plaza e iglesia del Carmen. La iglesia formaba parte del convento de los Santos Reyes de la Epifanía, de carmelitas descalzos, hoy ocupado por frailes franciscanos.
El conjunto fue trazado en 1632 por fray Alberto de la Madre de Dios. Este arquitecto situó la fachada de la iglesia al fondo de un atrio enmarcado por los edificios del Convento. Creó de este modo un espacio arquitectónico y urbanístico independiente y la perspectiva necesaria para contemplar la fachada principal del edificio.
Iglesia de los Remedios: Frente al antiguo alcázar, en la plaza de los Caídos en la Guerra Civil, se alza la Iglesia de los Remedios.

Esta iglesia renacentista, que formaba parte del convento y Colegio de Doncellas de Nuestra Señora del Remedio, que regentaron las monjas jerónimas, ha sido restaurada recientemente y rehabilitada como auditorio de música.
Fue edificada a partir de 1573; en su exterior resalta la bella composición del atrio, formado por tres grandes arcos de medio punto.

Iglesia de San Francisco: Desde la plaza de Santo Domingo, al oeste, baja la calle del Capitán Boixareu Rivera, que deja a la derecha el parque de la Concordia. Esta calle que se llamó antiguamente de Jaúdenes, se llama también de La Carrera. Por ella desfilaba el alarde de los antiguos caballeros y por ella suben hoy las procesiones del Corpus y Semana Santa. Al final de la calle se abre la plaza de Bejanque y el acceso a la Iglesia y Fuerte de San Francisco.

Iglesia de San Ginés: Al sur del casco antiguo de Guadalajara se halla la plaza de Santo Domingo, que hoy es el centro de la ciudad, y antiguamente extramuros y plaza del Mercado. En esta plaza desemboca, por el lado norte, la calle Mayor; al este, el paseo del Doctor Fernández Iparraguirre, llamado tradicionalmente de las Cruces; al oeste, muy cerca, se abre la entrada al Parque de la Concordia; al sur, finalmente, la calle comercial de la Virgen del Amparo. En este lado se levanta la mole de la iglesia de San Ginés.

Iglesia de San Nicolás el Real: La plaza del Jardinillo, en la parte más alta de la calle Mayor, es uno de los lugares más entrañables de Guadalajara, siempre preferido por los niños, que juegan en torno a la vieja estatua de Neptuno, de fines del siglo XVI. A un lado de la plaza, se levanta la Iglesia de San Nicolás, y, casi desapercibida, la portada almohadillada del Palacio de los condes de Coruña; en otro lado, el edificio, característico, del Banco de España construido en 1934.

La Iglesia de San Nicolás, iniciada en 1647, fue primero la del Colegio jesuita de la Trinidad, fundado por la familia Lasarte en 1619. Sobre su fachada de ladrillo destaca la portada barroca de piedra, de fines del siglo XVII. En ella, desde una hornacina, la estatua de la Fe preside una representación de la Santísima Trinidad.

El interior de San Nicolás, que repite el modelo arquitectónico jesuita, guarda dos obras de especial valor: el altar mayor y la estatua yacente del comendador Rodrigo de Campuzano, a la derecha de la entrada.

Iglesia de Santa María Micaela: La fachada principal de Santa María Micaela apenas advierte al visitante de su espléndido desarrollo interior. En esta obra maestra de Velázquez Bosco, compuesta por una sóla nave con tres niveles, predomina el estilo mudéjar en la decoración de yeso y en el artesonado. La pieza de mayor impacto es el gran arco del coro, que combina un repertorio de diversa procedencia, renacentista, islámica y mudéjar.

La visita al conjunto formado por el panteón, la fundación de la Condesa y esta pequeña iglesia, y un recorrido por el inmediato paseo de San Roque, constituye, sin duda, una de las mejores propuestas de Guadalajara.
Iglesia de Santiago: Desde el Infantado, calle Mayor arriba, se llega enseguida a Teniente Figueroa. En esta calle, a la izquierda, un sencillo muro de ladrillo y una sencilla portada custodian una joya del siglo XIV: la iglesia de Santiago, antes iglesia del convento de Santa Clara.

El interior de esta iglesia, gótico y mudéjar, por debajo del nivel de la calle actual, es de tres naves, separadas por pilastras de piedra, sin crucero. Entre ellas se levantan a gran altura los arcos apuntados. Sobre toda la extensión de la nave central se extiende un artesonado mudéjar.

Panteón de la Condes de la Vega del Pozo: La ciudad de Guadalajara debe al mecenazgo y a la filantropía de María Diega Desmaissieres, duquesa de Sevillano, condesa de la Vega del Pozo, uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de fines del siglo XIX. La duquesa, en torno a 1881, encargó a Ricardo Velázquez Bosco la construcción de un vasto complejo de edificios, destinado a establecimientos benéficos y a panteón familiar, al sudoeste de la ciudad, a un lado del actual parque de San Roque.

El panteón, cuya cúpula de cerámica vidriada es uno de los hitos de la ciudad, refleja la influencia del arte del norte de Italia, combinando elementos orientales y occidentales, que dotan al edificio de cierta estampa bizantina

Santuario de Nuestra Señora de la Antigua: Desde la plaza Mayor, muy cerca, bajando por la calle doctor Mayoral puede visitarse el templo de Nuestra Señora de la Antigua, antes iglesia de Santo Tomé.

La Virgen de la Antigua es la patrona de la ciudad desde 1883; su iglesia, muy transformada, se remonta al siglo XIII. De aquella época queda tan sólo el ábside mudéjar.

Parques y jardines:

La ciudad dispone de una bien cuidada red de parques y jardines diseminados por toda la ciudad. Desde el monumento a la Constitución, al sudeste de la ciudad, hasta la plaza de Santo Domingo, y desde esta plaza hasta el parque de La Fuente de La Niña, en el extremo oeste, una línea verde, prácticamente continua, de más de un kilómetro y medio de longitud, marca el recorrido favorito de los guadalajareños.

Primero, las acacias, las adelfas, los rosales del paseo del Doctor Fernández Iparraguirre o paseo de las Cruces, urbanizado en los años cuarenta. Después de este paseo, la plaza de Santo Domingo, centro actual de la vida urbana, que enlaza enseguida con el parque de la Concordia.

El parque o paseo de la Concordia fue abierto en 1854 y guarda todavía su sabor clásico, aunque la planta inicial, más severa y simétrica, fue corregida en el siglo XX, en 1941, para adaptarse a las líneas naturales de circulación. Un kiosco de música, modernista, con base de ladrillo y estructura de hierro, edificado en 1915, preside el centro del parque y acentúa su carácter amable y comunitario.

Desde el Parque de la Concordia, los árboles de la calle peatonal de San Roque continúan el recorrido. En esta breve calle, algunas casas revelan el papel que la arquitectura de ladrillo de tipo mudéjar juega todavía en la imagen de la ciudad. Enlaza rápidamente con el extenso parque de San Roque, el de los niños, el parque "de los patitos".

En este parque, casi un jardín botánico, sorprenden la variedad y la altura del arbolado, especialmente de los pinos carrascos. Enriquece el recorrido la aparición inesperada de varios niveles, cuando los senderos abandonan la vía principal.

Al comienzo del parque de San Roque se halla el gran recinto de la Piscina Municipal, no menos frondoso; al final, la pequeña ermita de San Roque, que durante muchos años marcó los límites urbanos.

Mas allá de la ermita se ha abierto recientemente un nuevo parque, el de la Fuente de la Niña, que conduce a unas pistas de atletismo. Desde aquí se alcanza ya la puerta de la Fundación de la Duquesa del Sevillano y de su panteón.
Otros parques -el Parque Lineal del Barranco del Alamín, La Amistad, el Coquín, Salvador Dalí, El Chorrón- y numerosas plazas y jardinillos salpican gratamente el plano de Guadalajara. Compensan poco a poco, desde el punto de vista urbanístico, las pérdidas irreparables que ha sufrido el patrimonio monumental de la ciudad.



Restaurantes en Guadalajara

Restaurante Casa Mariano
 
Tipos de cocina: Restaurante castellano
Dirección: Calle La Isabela, 12 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 20 18 69
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Amparito Roca
 
Dirección: Calle Toledo, 19 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 46 39
Precio carta desde 50 €
 
Restaurante Cabaret
 
Dirección: Calle Cifuentes, 30 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 86 46
Precio carta desde 25 €
 
Restaurante El Figón
 
Dirección: Calle Bardalés, 7 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 15 88
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Pizzería Pizca
 
Tipos de cocina:
Dirección: Cardenal González de Mendoza Nº 21 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 71 54
 
Restaurante El Paleto
 
Dirección: Calle Hermanos Fernández Galiano, 5 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 40 29
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Castilla
 
Dirección: Avda. del Ejército, 15 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 62 71
Precio carta desde 10 €
 
Restaurante Arriaca
 
Dirección: Toledo, 39 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 56 49
Precio carta desde 10 €
 
Restaurante Telepizza
 
Tipos de cocina: Restaurante pizzería
Dirección: Calle Pz Bejanque, 11 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 89 15
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Club De Campo Casino De Guadalajara
 
Tipos de cocina: Restaurante castellano
Dirección: Ctra. de Cuenca, Km 1.300 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 76 33
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Cañas Y Tapas
 
Dirección: Plaza Santo Domingo, 12 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 902 18 09 18
 
Restaurante Mcdonalds
 
Dirección: Centro Comercial Eroski Avda del Ejército, nº 34 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 20 28 19
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante El ángel
 
Dirección: General Medrano de Miguel, 4 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 20 29
 
Restaurante Albahaca
 
Dirección: San Juan de Dios, 14 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 25 43 99
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante El Clavín
 
Dirección: Carretera De Chiloeches, Km 2,800 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 27 90 84
Precio carta desde 25 €
 
Restaurante Casa Chicho
 
Dirección: Calle Zaragoza, 23 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 22 52
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante Brasil
 
Dirección: Cardenal González de Mendoza, 19 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 02 12
 
Restaurante Bar Club
 
Dirección: Cristo de Rivas, 2 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 12 14
 
Restaurante El Bodegón De Sancho
 
Tipos de cocina: Restaurante marisquería
Dirección: Avenida de Venezuela, 17 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 22 27 89
Precio carta desde 15 €
 
Restaurante La Pasta
 
Tipos de cocina: Restaurante italiano
Dirección: Plaza Capitán Boixareu Rivera, 53 - Guadalajara (Guadalajara)
Teléfono: 949 21 58 68
Precio carta desde 15 €
 
 
 
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