TOPCIUDAD.COM
Guía de Cuenca
de Turismo y Ocio
 Cuenca
Viernes, 03 de Julio de 2009

Volver al inicio

.:: Qué visitar en Cuenca





Las casas colgadas suponen el elemento más identificativo de la ciudad. Toda la fachada de la hoz del Huécar estaba construida de estas peculiares viviendas de origen gótico popular. Hoy sólo se conservan tres, muy restauradas a comienzos del siglo XX., con algunos elementos originales en la parte que sirve de museo. En el interior abundan los componentes de madera. La portada exterior, renacentista, procede de un viejo palacio de Villarejo de la Peñuela. La casa de la izquierda (cocina del Mesón) recibió el nombre de Casa de la Sirena..

Carmelitas Descalzas. Edificado en el siglo XVII para sede de una comunidad de carmelitas descalzas, se trata de una de las más originales y hermosas casonas de Cuenca. De traza absolutamente irregular, hay que distinguir en ella la parte conventual, la Casa de la Demandera y la iglesia. Adquirido por la Diputación, ha sido restaurado por completo, albergando la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Fundación Antonio Pérez, una residencia y una sala de exposiciones.

Calle de San Pedro. Calle señorial donde las halla, fue la calzada principal del primitivo núcleo de Cuenca. En ella se ubicaban las casonas nobiliarias a las que se accedía generalmente, por una gran portalón de madera claveteada y en ellas se distinguen portadas timbradas con escudos, amplios balcones y ventanas con magnífica rejería. Además de estas casas palaciegas, podemos encontrarnos diversas iglesias y conventos en este paseo imprescindible.

Calle Alfonso VIII  La calle principal de acceso a la Plaza Mayor tomó forma definitiva a lo largo del siglo XVIII. En ella se conservan dos magníficas casonas, del XVII, situadas frente a la escalera de la Plaza del Carmen. Una es la Casa del Corregidor, de planta rectangular, fábrica de sillería en esquinas y noble estructura, pese a su descuido actual. La otra es la casa-palacio de los Clemente de Aróstegui, con muy buena rejería y dos blasones a la altura del balcón principal.

Plaza Mayor. Superficie irregular, de forma aproximadamente trapezoidal, auténtico nudo de comunicaciones entre los diversos elementos urbanísticos de la parte antigua. La cierra el Ayuntamiento, notable edificio del tiempo de Carlos III levantado sobre tres arcos de medio punto y con decoración interior de estilo rococó. En la fachada de enfrente se encuentra el convento de las Petras (Justinianas de San Lorenzo), enorme edificio a tres calles, con una preciosa iglesia del siglo XVI, reformada por Martín de la Aldehuela en el XVIII con altares diseñados por Ventura Rodríguez. Enlazando ambos edificios, Ayuntamiento y convento, la calle de Pilares, a un nivel inferior, con varios edificios de estilo popular.

Puente de San Pablo. Edificado en piedra a mediados del siglo XVI, estaba formado por cinco arcos apoyados en pilares muy toscos, en forma de torres, de las que aún quedan en pie algunos restos. Desde el XVIII fue sufriendo un proceso de ruina que concluyó con su derribo total a finales del XIX. En 1902 se levantó la actual pasarela, el más significativo ejemplo existente en Cuenca de la arquitectura del hierro propia de la época. Tiene una altura aproximadamente de 60 metros.

Ermita de las Angustias Desde la calle Pilares y por un precioso paseo se desciende a la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de la diócesis y de gran devoción popular. Es un edificio pequeño, de carácter popular, construido en el siglo XVII sobre otro anterior. Es tradición, besar el manto de la Virgen el Viernes de Dolores.

Rascacielos. Una de la peculiaridades urbanísticas de Cuenca es que las casas que tienen su entrada por Alfonso VIII presentan una apariencia por esta fachada y otra muy distinta por la Hoz del Huécar, porque no sólo crecen, como es normal, hacia arriba, sino que además se prolongan hacia abajo, adhiriéndose a las rocas de la Hoz del Huécar, de forma que pueden llegar a alcanzar los nueve o diez pisos, de los que tres o cuatro están sobre el nivel de la calle y el resto hacia abajo. Si se observan los portales es fácil apreciar cómo hay una escalera superior y otra inferior. El conjunto es perfectamente visible desde el río Huécar.

Torre de Mangana. Todo un símbolo de la ciudad, está situada en el solar que ocupaba el antiguo alcázar árabe..También en sus alrededores se ubicó una sinagoga. Hoy en día es reloj municipal.
Se cree que antiguamente pudo ser una catapulta lanza piedras situada en las almenas próximas, como elemento defensivo de la ciudad.

Ronda de Julián Romero o del Huécar. Desde la iglesia de San Pedro es posible llegar a la Plaza Mayor por un paseo lateral que, por una parte, recibe la fachada trasera de las edificaciones y por otra se abre al impresionante y siempre bellísimo espectáculo de la Hoz del Huécar. Su edificio más característico es la Posada de San José, antiguo Colegio de los Infantes de Coro de la Catedral, en cuyo interior se encuentran restos de viguería islámica y medieval.

Convento de San Pablo .Impresionante edificio, levantado a partir de 1523, para convento de dominicos, aprovechando la estructura rocosa de la hoz. La iglesia, magnífica, es de estilo gótico decadente y la portada de transición del barroco al rococó. El complejo conventual, muy deteriorado con el paso de los años, es de una gran diversidad, destacando el claustro y un par de hermosas salas. El edificio ha sido restaurado para Parador Nacional de Turismo. Las vistas desde esta orilla del rio son magníficas.

Castillo Prácticamente nada queda de la antigua muralla árabe y poco de la que fue inexpugnable fortaleza cristiana, cuya última edificación corresponde a la época de Felipe II. Se conservan algunos fragmentos de la muralla, dos cubos magníficos y el bello arco de la puerta de entrada (arco de Bezudo) que forma parte de los restos de la fortaleza del Castillo, junto con una parte de un torreón y algunos restos de muralla.

Torre y Puerta de San Juan. La iglesia de San Juan fue una de las primeras construidas en Cuenca. Hoy sólo queda en pie la torre conocida como la Torre de San Juan. Un poco más abajo se encuentra una de las siete o nueve puertas de la muralla que rodeaba Cuenca y que permitía la entrada a la ciudad. Existe una leyenda que cuenta que fue por esta puerta por dónde Alfonso VIII conquistó Cuenca.

Qué visitar:

Catedral. El más notable monumento conquense se empezó a construir a finales del siglo XII, pero su núcleo fundamental tomó forma en el XIII; en el XIV se levantaron las naves que van desde el crucero hasta la fachada; la girola se transformó en el XVI para adaptar su estructura original a las nuevas concepciones estéticas. De esta época fue también su primera fachada, sustituida en el siglo XVIII por otra que fue preciso derruir a comienzos del XX.. En conjunto, la catedral de Cuenca es el resultado de una compleja serie de aportaciones arquitectónicas; el origen es de estilo gótico normando, del que se conserva la primitiva crucería de la bóveda y, sobre todo, el singular triforio; la serie de capillas que cubren las naves laterales fueron edificadas entre los siglos XVI y XVII, destacando entre ellas las de los Apóstoles, la del Espíritu Santo y la de Caballeros, además de salas nobles como la Sacristía o la sala Capitular; casi todos estos recintos tienen en sus entradas espléndidas rejas que dan fe de la importancia de los talleres de la especialidad que hubo en Cuenca. La parte central del templo la ocupa el coro, magnífica talla en madera y, frente a él, la Capilla Mayor, cuyo altar neoclásico fue diseñado por Ventura Rodríguez con la técnica del Transparente, que permite ver hacia el otro lado del Arca de Plata con los restos de San Julián; el cierre de la Capilla los forman tres impresionantes rejas, sin duda de las mejores que es posible encontrar en los templos españoles. Anejo al bloque central del edificio está el claustro, hoy cerrado, al haber sido dañado a comienzos de siglo por derrumbamiento de la torre; se accede a él por el Arco de Jamete, considerado por los especialistas como el mejor elemento arquitectónico de la catedral. Como complemento a la visita, se puede ver el Tesoro Catedralício, situado en la Sacristía, con una muestra reducida pero valiosa de arte sacro: la tabla de la Virgen de la Leche, una Dolorosa de Pedro de Mena, ornamentos sagrados, etc.

Iglesia de Nuestra Señora de la Luz. Llamada también de San Antón, sede de la patrona de la ciudad, es un hermoso edificio, de propiedad municipal. La iglesia fue construida en el siglo XVI y terminada en el XVIII por Martín de la Aldehuela. Magnífica decoración interior, de estilo rococó. Al exterior hay dos portadas, una plateresca que corresponde al antiguo convento que existió en este lugar. El conjunto es de una gran belleza urbanística. La imagen de la patrona es una Virgen Negra, de gran tradición medieval.



Página Vista SL © Todos los derechos reservados - 2006
Vacaciones en Mallorca  -  Discotecas -  Hostales -  Guia -  Madrid -  Conciertos -  Restaurantes -  Balnearios y Spas -  Gimnasios